Más veneno de tu ausencia. No consigo encerrarte en el manicomio de mis razones. Quiero separarte, llevarte lejos, ocultarte tras la muralla de mi memoria y mantenerte extraditado hasta que el perdón aparezca.
Paranoico y perdido, la realidad se distorsiona. Rodeado de eternas persecuciones de tus fantasías. Diariamente, la vida te regala destinos secretos. Solo tu los reconoces, los ahuyentas o analizas según se te aparezcan.
Te diriges en tu barca, como un náufrago perdido...
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2 comentaron:
¿porque conformarse? cuando podes ser el dueño...
tácitamente me asombro el diseño del blog...
buena suerte...
Gracias por tu comentario. No entendi igual tu pregunta... ni tu propia respuesta... Saludos
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