Las idas y vueltas lo estaban desesperando. Tantas fluctuaciones había tenido su vida que ya no la podía controlar. Sus ideas sobre hechos ocurridos surgen, hace días, sin control. Se entrelazan, se chocan, provocan cortocircuitos verbales que más de una vez le provocaron problemas personales y más cosas para solucionar. Su mente estaba incontrolable. La presión que sentía sobre si mismo era enorme. Estaba agotado de tanto resistir esos cambios, que no le daban tiempo a reaccionar. Todo era un gran temporal.
Tuvo miedo a lastimar, al intentar reaccionar, en su desesperación, en su intento de escapar. Se alejó de su realidad. Intentó vivir un mundo que fue creándose a la medida de sus posibilidades, pero era un mundo irreal, que también escapaba a sus manos y no podía controlar. Se aisló sin pensar, sin mirar, sin compartir, sin vivir. Como un autómata que no tiene control de si mismo, se dedicó simplemente a "estar" .
Rápido y vertiginoso, corre el pensamiento por su mente. Con el tiempo, nada cambió y su cuerpo se convirtió en una bomba de tiempo, preparada para estallar. No es que nada a su alrededor le diera señales de lo que ocurría. Había palabras, había hechos, había pensamientos, que daban señales de alerta, que con tanta actividad no pudo ni ver, ni escuchar, ni sentir.
Giraba sus pies, no descansaba, pensaba, recordaba, traía a su mente aquellas imágenes que no podía olvidar. Su mente seguía trabajando sin parar. Sabía que esto tenía que acabar. Necesitaba darle fin a tanta locura, a tanta vertiginosidad. Necesitaba cortar tanta velocidad. Tanto fue el movimiento, que en determinado momento no supo más reaccionar, y paralizado y sin "armas" no encontraba salida que le permita escapar.
Dar fin a todo fue su idea inicial. Con el fin, decirle adiós a la desesperación, al recuerdo, al dolor, a la frustración, a la locura que lo envolvió.
¿Pero el fin, significará que podrá volver a empezar? ¿Significa que todo quedará en el olvido y que nada más lo molestará?
Frente a una decisión de vida tenía que decidir. Si no lo hubiera pensado un tiempo atrás, ni siquiera hubiera sido una opción a considerar. Ni tiempo a pensar lo que tendrá que arriesgar. Es como que después de apretar el "botón" que le de fin a todo a su alrededor, todo renacerá. ¿Esa fue su idea inicial?
Nunca se detuvo a pensar que un "reset" en su vida no ajustaría nada, no resolvería nada. Pero "reset" fue la decisión a adoptar.
Un "reset" en la vida puede significar el fin de todo, la muerte, que no tiene vuelta atrás. No hay ajuste, no hay reinicio, no hay volver a empezar, porque todo finalizará. ¿Eso era lo que esperaba? Decir adiós al recuerdo, a los hechos de la vida, a la gente de su vida.
El "reset" significaba muerte y no fue salida. No significaba trascender más allá de la vida.
En el ser humano, el reset no significa olvidar, ni tampoco abandonar. Los recuerdos seguirán y las presencias siempre estarán, hay que aprender que no te abandonarán. No hay forma de volver a empezar dejando todo atrás. La memoria nunca "en cero", "en blanco" quedará.

3 comentaron:
Es curioso y un poco confuso por partes pero interesante.
El reset aplicado a la vida lo miro como cuando algun asunto queda trabado, o cuando nos sentimos totalmente sobrepasados y sentimos que no avanzamos. Ahí es cuando es complicado hacer un 'reset' no para cambiar o borrar algo de nuestra 'memoria' mas bien es estar preparados para volver a intentarlo desde el principio...
Esa era la idea de reset, después de hechos que te "traban", te "paran", te "paralizan". Obvio que el "reset", literalmente es reiniciar ... pero obvio reiniciar dejando todo atrás. A eso me refería con el hecho de que en el ser humano, es imposible esto y que cuando se intenta... solo te puedes encontrar de cara a la muerte y ahi no hay vuelta atrás.
Lo volvería a rearmar... pero por ahora no, ponerme en el lugar de alguien sobrepasado, me resultó interesante, agotador y a veces no pude expresar con exactitud el sentimiento que es mucho más fuerte que la palabra.
Clau :)
Hola!Quedó bárbaro el diseño del blog, felicitaciones.
Muy bueno el relato.A veces es tan difícil darle lugar al análisis y a la tranquilidad cuando sentís que la situación te supera!
Creo que cuando a uno le pasaron cosas malas, se siente "más liviano" si piensa que se puede comenzar de cero.En realidad es imposible,aunque se desee, ya que lo vivido cuenta, tiene su peso,peroooo lo que pasa es que si nos quedamos estancados en eso malo q nos pasó es difícil seguir adelante....
Por otra parte :sería bueno olvidar por completo?,para mí no, muchas veces recordar nos ayuda a estar prevenidos.
Lo que sí, habría que aprender a recordar sin dolor, a aceptar lo que sucedió sólo como una experiencia más que vivimos.
Saludos, gente!
(te quiero, Clau!)
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