Una historia de-mente

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Cuidadosamente, te observé y sin decir palabras te elegí.

Sutilmente, me acerqué y te hablé despacio sobre lo que sentía.

Solemnemente, te pedí que estuvieras conmigo y que me acompañaras,

Cariñosamente, nos tratamos y nos cuidamos. Tus palabras eran el combustible para mi vida.

Felizmente, pude decir que te encontré y que eres parte de mi vida, aunque no te esperaba.

Amorosamente, te demostré mi cariño y te dije mil veces: cuánto te amaba y que te cuidaría.

Eternamente, juré amarte y no dejarte por nada.

Extrañamente, vi en tu cara el miedo que provocaban mis palabras y eso me asustó.

Ansiosamente, esperé a tener la oportunidad para demostrarte que debías confiar en mi,

Curiosamente, nadie creía en ti, solo yo pensaba que todo iría mejor.

Indecorosamente, te demostré mi amor, tal vez tanta solemnidad podría no provocarte,

Entusiastamente, quise que recuperaras tu frescura y tu alegría, pero seguía viéndote preocupado.

Terriblemente, me di cuenta que mirabas con cariño a la panadera de la esquina.

Curiosamente, ibas todos los días mañana y tarde a comprar el pan. Creo que nunca me sobró tanta galleta, tanta factura, tanto pan francés.

Abismalmente, me adentré en tu mirada y comprendí el final de la historia.

Fatídicamente, el día esperado llegó.

Terriblemente me anunciaste la decisión más difícil de tu vida y de la mía.

Ingenuamente culpé a la panadera, le dije mil cosas que no podría repetir

Pacientemente y con calma me dijiste... "No, no es a ella a la que tienes que culpar..."

Ciertamente no era la panadera.

Decididamente me dijiste lo que no pensaba escuchar: "Amo a José, el pizzero y soy Homosexual".

Velozmente, ellos se escaparon, creyeron que insesatamente me portaría, pero tranquilamente me fui a dormir y merecidamente esta historia tuvo un final feliz (para ellos dos)

Nota: Al ritmo de nuestros experimentos literarios con Ni hemos compuesto tan loca historia.

3 comentaron:

Nini dijo...

Bueno pero yo solo aporté algunas frases... y quizás un poco del final...

Emmanuel Perèt dijo...

Esta historia me ha dejado peripetitetico, peripetiflaútico y paticonfuso... y no sólo eso, sino que también me gustó.

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Todo aporte fue válido, además nos divertimos mucho... cierto? Ahi corregi... habia unos errores...
Clau