El adiós

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Se ha ido.

Su despedida deja un sabor amargo en la boca, un nudo en la garganta y un hueco en el estómago.

Sea acaso una forma nueva de surgir en otro lado. Son ansiosos deseos de partir para poder renacer de las cenizas hasta convertirse en el fuego que es y volver ardiendo con más fuerza.

Sentimientos mezclados de angustia deja detrás, porque el adiós es como la muerte. Se alejan las ilusiones y atacan los recuerdos.

Si es todo para bien...que así sea.

2 comentaron:

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Siempre es necesario decir Adiós en algún momento de la vida... así como también es inevitable la nostalgia que provoca ese adiós...

Claudia

muxica dijo...

Nunca digas adiós, di hasta pronto.
Un abrazo